Christian de la Fe Rodriguez, Manejo

La cuarentena: necesaria y fundamental en nuestras explotaciones

Aunque es evidente la dificultad de sacar algún aspecto positivo de estos momentos difíciles que nos está tocando vivir con la pandemia Covid-19, hoy vamos a intentarlo.

Es una situación complicada, tanto desde el punto de vista sanitario como económico, pero con el convencimiento de que, gracias a la labor de todos, y especialmente de nuestros servicios sanitarios vamos a salir adelante, hay un elemento de lo que está sucediendo que vamos a aprovechar didácticamente para nuestro día a día en las explotaciones: la cuarentena.

La cuarentena es una lección que estamos sufriendo en nuestras propias carnes. Lo que estamos viviendo puede y debe conllevar que las personas que no tuvieran claro por qué es necesario realizar la cuarentena en nuestras explotaciones , lo entiendan y lo lleven a cabo.

Vamos a repasar lo que sucede en nuestras explotaciones buscando una similitud con la situación actual que estamos viviendo.

Objetivo de la cuarentena

Lo estamos viviendo estos días. Aunque evidentemente, el objetivo de la cuarentena actual en nuestras casas es limitar la transmisión del coronavirus que ocasiona la COVID-19 para no colapsar nuestro servicio sanitario… El concepto en las explotaciones es el mismo: evitar el contacto y el contagio de los individuos.

La cuarentena en nuestras explotaciones trata de “evitar” o “limitar” el contacto directo entre un grupo de animales que llegan a nuestra explotación (cuyo estatus sanitario, en la inmensa mayoría de las situaciones, desconocemos), de los que ya están en la misma. Sí, en ocasiones podemos saber si están vacunados del virus sincitial o de otra enfermedad, o incluso si están bien encalostrados (dependiendo de la procedencia de los mismos). Pero eso no basta para no hacer una buena cuarentena. Lo que debemos tener claro es que “no tenemos ni idea” de dos aspectos fundamentales:

  1. De qué tipo de virus o bacterias pueden ser portadores, aunque en ese momento no tengan síntomas
  2.  De si estos microorganismos son muy diferentes de lo que yo “ya tengo” en mi explotación.

Lugar de la cuarentena

Estamos cansados estos días de escuchar a los expertos y medios de comunicación términos como “distancia de seguridad”, separación física, etc. En nuestra cuarentena, en las explotaciones, el concepto debe ser el mismo, aunque en muchos sitios no se cumpla.

Hay que tener un corral (o los que sean necesarios en función de las entradas programadas de animales), que se encuentre situado:

  1. Lo más alejado posible del resto de la explotación
  2. Con un acceso propio o en su defecto, lo más cerca posible de la entrada (para que el camión de transporte no deba recorrer toda mi explotación para descargar a los animales). NO VALE con tener un corral específico pero que se encuentre compartiendo alguno de sus lados con el siguiente corral, o que no respete al menos varios metros de separación.

Duración de la cuarentena

La cuarentena debe durar el tiempo suficiente para comprobar si hay animales que desarrollan síntomas, efectuar los tratamientos oportunos, y todo ello, sin afectar a los individuos que ya tengo en mi explotación. Uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos en estos individuos son los problemas respiratorios, y estos se manifiestan normalmente en torno a las 2-3 semanas de llegada, por lo que un mínimo de un mes de cuarentena sería necesario.

Con el estrés del transporte, el agrupamiento de los animales, etc., los individuos infectados pueden excretar los virus y bacterias en grandes cantidades “infectando a todos y a todo lo que hay alrededor”. Cuanto más heterogéneos sean los lotes, más compleja será la situación, como ya hemos abordado en documentos anteriores. Cuando el lote de animales que entra, procede a su vez de animales de diferentes regiones y áreas geográficas separadas, evidentemente, es más probable que las bacterias o virus que porten sean diferentes.

Manejo de las cuarentenas

Obvio parece que cuando sale un lote, hay que limpiar y desinfectar antes de meter el siguiente. Hay que programarlo todo, y no valen las prisas “porque tengo un lote que llega mañana y no sé donde ponerlo”. Hay que tener también mucho cuidado con los camiones de transporte. Hay que exigir su limpieza y desinfección. Por ejemplo, hay agentes que sobreviven meses en las heces.

Estos días, nos preocupamos por llevar geles desinfectantes y ponernos guantes por si “tocamos algo” donde haya sobrevivido el virus. Sin embargo, no nos preocupa lo más mínimo, evitar que estos camiones dejen restos del transporte de los individuos en nuestras explotaciones o alrededor, con el riesgo que genera para nuestros animales.

Aunque suponga una limitación en el manejo y en la producción, la cuarentena es fundamental, y como tal, hay que tomársela. No es algo “de quita y pon”. Con la limitación de los tratamientos con antimicrobianos, debemos preocuparnos cada vez más del origen de los animales, de su bienestar y de disponer de unas instalaciones cada vez más adecuadas para el elevado número de individuos que se engordan en nuestro país.

Con el convencimiento de que el esfuerzo que estamos haciendo nos va a llevar a superar esta situación, aprendamos la lección y entendamos lo importante que es desarrollar una buena cuarentena en nuestras explotaciones.