Javier Blanco, Manejo

¿Cómo identificar una cojera alta? Tipos y origen

Los animales de cebo o engorde son muy propensos a la aparición de procesos traumáticos que cursan con cojera o dificultad para levantarse. Por eso, es muy importante estar atentos antes cualquier síntoma que puedan presentar. Hoy queremos hablaros de las cojeras altas. Son muy comunes y, pueden afectar a los terneros.

Tipos de cojeras en el ganado vacuno según su origen

Lo primero que debemos hacer es identificar qué tipo de cojera es: alta o del esqueleto superior, o baja o distal.

  • Cojeras altas o del esqueleto superior. Se producen por lesiones óseas, musculares, articulares, nerviosas, parálisis de radial, fracturas de pelvis o desgarros musculares. Es más frecuente en ganadería extensiva ya que solo son el 20% de las cojeras en ganado lechero suele presentas este tipo de cojera.
  • Cojeras bajas o dístales. Estas afectan sobre todo a las pezuñas y sus estructuras interiores. Es un 80% más frecuente en vacuno lechero y menos frecuentes en ganado extensivo y cebaderos si exceptuamos la laminitis.

¿Cuál es la causa de las cojeras?

Cuando hablamos de la etiología de las cojeras altas podemos distinguir 2 posibles causas: por lesiones nerviosas o fracturas óseas distinguiendo posteriormente su origen articular o muscular. ¡Vamos a explicaros una a una!

Lesiones nerviosas

La mayoría de las lesiones de los miembros posteriores y anteriores, están relacionadas con lesiones nerviosas provocadas durante el parto o por procesos traumáticos o de compresión como las producidas en las explotaciones de cebo por distintas causas.

El problema es que hay riesgo de complicaciones posteriores debido a la inestabilidad del animal y a los repetidos intentos por levantarse, como las fractura sínfisis pubiana o luxación y fractura de cadera.

lesiones del ganado vacuno

¿Qué tipo de lesiones son?

  • Neuropatías combinadas del nervio obturador y el ciático. Los signos combinan los del obturador con la semiflexión del menudillo, característica de la lesión del Ciático.
  • Parálisis del nervio peroneo (fíbular). Se produce generalmente en terneros por inyecciones de fármacos, donde no puede extender la extremidad. El pronóstico depende del grado de lesión nerviosa y de las derivadas del roce.
  • Traumatismos a nivel medular. Los animales por diversos traumas, incluidas las lesiones por contención inadecuada en las mangas de manejo, pueden producir este tipo de lesiones. Cursan con parexia simétrica del tercio posterior con excesiva flexión de los tarsos y menudillos y dificultad para mantenerse en pie, o parálisis completa sin sensibilidad. El pronóstico depende del grado de lesión, siendo generalmente desfavorable.
  • Parálisis isquiática bilateral leve. Es una lesión de cojera alta de origen neurológico que cursa con parexia simétrica del tercio posterior con excesiva flexión de los tarsos y menudillos. Permite que el animal se mueva y suele tener buen pronóstico.
  • Lesión del plexo braquial: parálisis del nervio radial. Producida por compresión o traumatismo, se produce en animales que han estado tiempo en el cepo de curas o animales que por un procedimiento anestésico han estado postrados comprimiendo el nervio. El pronóstico suele ser favorable. Los animales no pueden extender la extremidad afectada que permanece semiflexionada o se arrastra por el suelo.

Fracturas óseas

Esta es causada por traumatismos durante los transportes, peleas, caídas. Cursan con cojera muy intensa, crepitación y movimientos anormales. El pronóstico es muy desfavorable. Aunque los signos dependerán de la extremidad afectada y pueden afectar casi a todos los huesos.

cojeras altas del ganado

 

El origen de las cojeras en el ganado vacuno

 Podemos hacer distinciones en cuanto a cojeras altas de origen articular o cuando se origina en músculos o tendones. ¡Pon mucha atención!

De origen articular

Cuando la causa de las cojeras en el ganado vacuno es de origen articular hablamos de:

  • Luxación coxofemoral. Se suele producir durante el transporte del ganado vacuno o por resbalones en corrales y mangas de manejo. El dolor está localizado y el miembro puede estar acortado o alargado. El pronóstico es desfavorable. Afecta sobre todo a toros y vacas adultas. ¿Cómo saber si es una luxación coxofemoral? Se produce un descenso de las tuberosidades isquiáticas y coxales del lado afectado, además de atrofia muscular y cojera severa.
  • Artritis séptica purulenta. Son causa frecuente de cojera alta aguda sobre todo en terneros mamones, y también en adultos con heridas punzantes o émbolos sépticos. Cursan con inflamación y dolor agudo de la articulación, se diagnostican por ecografía. También se puede ver al realizar una punción, donde se obtiene un exudado purulento, o falta de líquido en las sero fibrinosas. Su origen es traumático por herida punzante en la articulación y contaminación bacteriana de la misma generalmente en animales adultos.
  • Bursitis crónica fibrinosa. Es una inflamación dolorosa de la Bursa, con fluctuación, que cursa con cojera moderada. Debe hacerse diagnóstico diferencial de artritis sépticas o artrosis degenerativas. Lo bueno es que el pronóstico suele ser favorable. El diagnóstico de la cojera se realiza por ecografía y localización de la inflamación. 

origen de las cojeras en ganado

El origen de las cojeras altas en músculos y tendones

  • Desgarro del musculo Gastronemio. Por traumas o secundariamente en animales con dificultad para levantarse por fracturas o lesiones nerviosas. Puede afectar a varios músculos: gastronemio y otros como los aductores. Es necesario hacer un diagnóstico diferencial con la luxación de la articulación de la cadera, generalmente se produce por traumatismos o caídas. Los animales permanecen generalmente en decúbito, el pronóstico es reservado depende del grado y tamaño de la rotura. 
  • Rotura del tertius peroneo. Producido generalmente por golpes o caídas. El motivo más frecuente es la caída del animal mientras se realiza arreglo funcional o está en la manga para exploración de pezuña, y en sementales pesados al resbalar después de la monta. Desgraciadamente el pronóstico es desfavorable y debe hacerse diagnóstico diferencial de fracturas de tibia y parálisis del peroneo.