Isabel Casasús, Manejo

¿Qué superficie forrajera necesito para mantener un rebaño de vacas nodrizas?

La superficie necesaria depende de la orientación productiva de la explotación, su censo ganadero y su ubicación geográfica. El sistema de producción condicionará las necesidades anuales del rebaño de vacas nodrizas, y de la localización dependerán el tipo de pastos o cultivos disponibles, de producción y calidad muy diversa.

Tomemos como ejemplo una explotación de 50 vacas nodrizas que venden terneros destetados a los 6 meses. En ella debemos cubrir las necesidades energéticas de las vacas y utilizar una dieta equilibrada en proteína. durante todo el año, en la fase de cría y el periodo seco. Estimadas en UFL (unidades forrajeras INRA), las necesidades energéticas en lactación serían de 10 UFL /día para una vaca de 600 kg de peso que produce 9 kg de leche al día, y en vacas secas entre 6 y 8 UFL conforme avanza la gestación.

¿Cuánta superficie necesito en una explotación de vacas nodrizas típica de montaña?

En una explotación típica de montaña, las praderas de valle generan forraje para una carga equivalente de 2 a 2,5 vacas/ha, aprovechadas a diente o conservando el forraje para la invernada (entre 3 y 4000 kg/ha de heno). Los puertos de montaña pueden mantener de 0,5 a 0,7 vacas/ha durante el verano, y además hay zonas intermedias boscosas o arbustivas, que se usan en otoño o primavera a cargas de en torno a 0,2 vacas/ha.

Durante la invernada, las necesidades de una vaca lactante (10 UFL/día) pueden cubrirse con una dieta de 12 kg de heno de pradera (90% MS, 0,7 UFL/kg MS, 12% proteína) y 2 kg de cebada (1 UFL/kg, 10% proteína) o algún pienso específico (1 UFL/kg, 13% proteína). Si esta ración se aplica durante 5 meses, serían necesarios 1800 kg de heno por vaca nodriza, o sea, la producción de 0,5 ha de pradera. Por tanto, para mantener 50 vacas se necesitarían 25 ha de prado y otras superficies para pastar el resto del año a las cargas citadas (unas 80 ha de puerto en verano y 100 ha de pastos arbustivos o forestales), con suplemento de pienso en alguna época de menor productividad o calidad.

¿Y en zonas de regadío?

Las explotaciones en zonas de regadío pueden disponer de distintos cultivos forrajeros (y subproductos). Tomaremos como ejemplo una granja en la que las vacas se alimentan durante todo el año en establo con ensilado de maíz (30% MS, 0,8 UFL/kg MS, 8% proteína) y un suplemento proteico (1,1 UFL/kg, 20% proteína). Para cubrir las necesidades, en lactación se necesitarían aproximadamente 30 kg MF de silo y 2 kg del suplemento, y en vacas secas o gestantes unos 20 kg de MF de ensilado y 0,5 a 1 kg de núcleo proteico según fases. Suponiendo un rendimiento de 45000 kg de silo de maíz por ha, una explotación con 50 vacas nodrizas necesitaría 9000 kg de ensilado por vaca y año, el equivalente a 10 ha de cultivo de maíz, con los suplementos correspondientes. 

Estos valores deben considerarse meramente orientativos, ya que la gran diversidad de razas, sistemas de manejo, forrajes y suplementos disponibles en nuestro país requieren de un cálculo detallado en cada caso.