Sergio Rodriguez, Tecnología

Las nuevas tecnologías en el sector agropecuario

Si algo está claro hoy en día es que las nuevas tecnologías están revolucionando todos los ámbitos de nuestra vida: en algunos con mayor impacto que en otros, pero en  todos se ha dado un paso gigante. Y el sector agropecuario no puede ser menos.

Personalmente, cuando visito zonas rurales, me resulta muy curioso escuchar frases como: “¡qué poca cobertura tengo en el móvil!” o “no me llega bien el wifi”. Estas cuestiones que se plantean en el medio rural no tienen cabida en las ciudades. En ellas se encuentra la mayor parte del tejido industrial y empresarial, por lo que los esfuerzos por mejorar la conectividad y las comunicaciones móviles se dan allí principalmente.

Pero, ¿qué ocurre con las empresas del sector agropecuario que están asentadas en zonas donde no hay una buena conectividad? ¿No deberían tener las mismas oportunidades que en otros sectores? ¿Se podrían generar más puestos de trabajo en las áreas rurales al estar bien conectadas? Sí y además es clave para mejorar las zonas y pueblos que se han visto abandonados en los últimos años.

Un cambio en el sector agropecuario

Contar con servicios que garanticen las comunicaciones y la conectividad, sumado al uso de las nuevas tecnologías ayudaría a las empresas agropecuarias en dos aspectos básicos:

  1. Serán más competitivas en el mercado.
  2. Atraerán a nuevas generaciones hacia un sector que fue abandonado mucho tiempo atrás.

Tradicionalmente, se trataba de un sector muy esclavo del tiempo y de tareas diarias que se que había que realizar manualmente sin quitar la mirada de la explotación. Esto ha generado un rechazo en las generaciones más jóvenes, que dejaron las empresas de sus padres o abuelos por trabajos más cómodos en la ciudad.

Sin embargo, hoy en día esto está cambiando. Poco a poco muchos jóvenes vuelven a los pueblos para continuar con las explotaciones familiares pero, eso sí, utilizando nuevas tecnologías que les ayuden a gestionar las tareas, automatizar procesos, vigilar cada una de las naves o arrancar maquinaria en remoto.

Aplicar la innovación, robotización o tecnificación en un sector que de por si es complejo de atender, es un gran avance. Con líneas de actuación de este tipo, se convertirá en un sector mucho más atractivo para las futuras generaciones.  Esto no solo será positivo para las explotaciones con falta de personal, sino también para el desarrollo y crecimiento de los pueblos.

¿Qué tecnologías se pueden aplicar ya?

Hoy por hoy, ya existen diferentes tecnologías que se aplican al sistema agropecuario. Algunas de ellas ayudan a procesar la información de las granjas para saber cuál es la más productiva y qué aspectos hay que mejorar para cambiar la producción. Estas son algunas de ellas:

  • Drones para revisar como está el cultivo o vigilar al ganado
  • Sistemas cloud remotos en los que se puede consultar toda la información que se registra en la nave
  • Collares para localizar a los terneros

Hablar de Big Data en el sector agropecuario está siendo toda una revolución. Todos estos avances no solo ayudan a los ganaderos y agricultores en su labor diaria, sino también a la zona rural donde se implantan con la aparición de nuevos perfiles con mayor conocimiento digital. Y esto, sin duda, se traduce en nuevos puestos de trabajo y nuevas oportunidades en el entorno rural. 

En definitiva, introducir la industria “agro” 4.0 es una ventaja para todo el sector pero requiere de un gran esfuerzo tanto por parte de las operadoras como de la administración. Poder acceder a un ancho de banda mínimo y disponer de coberturas móviles con una mayor conectividad son los aspectos clave a mejorar en el entorno rural. Esto permitirá dar una mayor autonomía al usuario final, haciendo su labor diaria mucho más sencilla.