Albina Sanz, Opinión

Decálogo para aumentar el margen neto por vaca nodriza

El estudio del sector español de vacas nodrizas (MAPAMA, 2018) muestra una evolución positiva en la mayoría de CCAA y razas analizadas en los últimos 10 años. Pero existe todavía un importante margen de mejora, atendiendo a aspectos como la fertilidad (70%), la tasa de destete (0,65 terneros/vaca/año), el intervalo entre partos (440 días) o la proporción de nodrizas de más de 36 meses sin un parto registrado (36%).

En 2017 se registraron 87.192 explotaciones de vacas nodrizas (MAPAMA, 2018). Sin tener en cuenta el 18% de ellas (que tenían un censo de cero nodrizas), el tamaño medio de estas ganaderías se sitúa en 22 hembras, el 71% tienen menos de 25 vacas y solo el 4% supera las 100 nodrizas. Algunos estudios apuntan a la necesidad de tener al menos 60 vacas para poder “vivir” de esta actividad económica, por lo que es probable que buena parte de estas explotaciones no sean la actividad principal, ni estén consideradas como una empresa. Primer error, que ayuda a entender, en parte, las estadísticas oficiales. Las explotaciones de vacas nodrizas solo garantizarán su viabilidad como empresa si realizan un manejo adecuado del rebaño, que mejorará sin duda la fertilidad, la tasa de destete y con ello el margen neto por nodriza.

Es factible mejorar los resultados de una explotación con el registro de datos, dos revisiones completas del rebaño, distribución de animales en lotes de cubrición y alimentación que garantice una buena condición corporal al parto.

Decálogo de la gestión de un rebaño de vacas nodrizas

1. Observa y registra de rutina todos los DATOS posibles: fecha y facilidad de parto, padre del ternero, rendimientos e incidencias sanitarias, para poder realizar un adecuado desvieje (de acuerdo a criterios como infertilidad, distocias, prolapso uterino, escasa producción lechera, problemas sanitarios, cojeras…) y reposición de animales en la explotación.

2. Ten presente qué necesita el MERCADO y qué paga mejor. Ayudará a elegir qué raza o cruce y qué época de partos interesa más, teniendo en cuenta además los recursos propios de la explotación.

3. Planifica la ÉPOCA DE PARTOS mediante cubrición controlada (por monta natural o inseminación artificial), permitirá elegir la época favorable de partos, programar con antelación mano de obra y alimentación, prestar mayor atención a los partos y generar lotes homogéneos de terneros, con un mayor valor a su venta. Trabajar con dos épocas de cubriciones al año de 2 meses de duración cada una (por ejemplo) permite “repescar” las vacas que no han quedado gestantes en la cubrición anterior.

gestión del ganado

4. Distribuye tu rebaño en LOTES homogéneos de animales para ajustar al máximo las necesidades nutricionales del ganado y la alimentación, el mayor coste de la explotación. Se aconseja tener al menos lotes diferentes para vacas secas, vacas en último tercio de gestación y vacas paridas, lotes de recría y grupos de cebo. Se pueden hacer incluso sublotes para alimentar mejor a quien más lo necesite.

5. Garantiza una buena CONDICIÓN CORPORAL (engrasamiento) de las vacas al parto, para asegurar la aparición de celos 45 días después del parto y la producción de leche necesaria para criar un ternero sano. Garantiza también un buen estado de carnes durante la cubrición y gestación temprana para evitar repercusiones negativas de la subnutrición prenatal sobre los rendimientos de la descendencia. Si necesitas más información puedes ver cómo afecta la alimentación prenatal a las futuras novillas.

6. Si las vacas no tienen buena condición corporal al parto será imprescindible alimentarlas muy bien durante la lactación y restringir si es posible el ACCESO DEL TERNERO a la madre 1-2 veces/día; destetarlo pronto (3-4 meses) en el caso de las novillas; y suplementarlo con pienso de arranque para que no dependa tanto de la madre.

7. Preocúpate de que las NOVILLAS se queden gestantes entre los 18 y 24 meses de edad. Solo explotaciones bien gestionadas podrán plantearse cubriciones a edades más tempranas. Puedes revisar las pautas específicas para una adecuada gestión de la recría en este enlace: “El desafío de la recría de las futuras vacas nodrizas.

8. Selecciona al TORO antes del inicio de la cubrición, según su peso al nacimiento, crecimiento y facilidad de parto en cubriciones anteriores (nunca uses un toro sin resultados previos con novillas). Garantiza que tenga un adecuado estado corporal (moderado), ausencia de cojeras y de lesiones en aparato reproductor, y solicita a tu veterinario análisis de calidad seminal y de ausencia de enfermedades venéreas (Besnoitia, Trichomonas, Campylobacter).

9. Realiza INSEMINACIÓN ARTIFICIAL a tiempo fijo al menos con los mejores animales de tu explotación. Para asegurar su éxito es imprescindible garantizar buen estado de carnes de las hembras, planificar el protocolo de sincronización, productos, manga de manejo, destreza del veterinario, manejo sin estrés, no vacunar o desparasitar esas semanas, y asesorarse por especialistas.

10. Realiza un DIAGNÓSTICO DE GESTACIÓN por palpación rectal y/o ecografía 1-2 meses después de la cubrición, para detectar vacas que no han quedado preñadas y poder tomar decisiones lo antes posible. Y por supuesto cumple el calendario de vacunaciones de tu ADS para vacas, toros y terneros.

 

Referencias:

MAPAMA, 2018. Estudio del sector español de vacas nodrizas. Datos SITRAN. Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. 40 páginas.

Más información: https://citarea.cita-aragon.es/citarea/, Google Scholar, Scopus, asanz@aragon.es